El norte en materia bufalina para Venezuela

“Venezuela, gracias a su clima y ambiente, es un país ideal para el búfalo, y éste un animal ideal para Venezuela”

El norte en materia bufalina para Venezuela. Propuestas de W. Cockrill

Con esta frase de W. Ross Cockrill (1991) se genera un antes y un después en lo que se avizoraba sería el fruto de un trabajo con poca experiencia por más de 5 décadas en materia de producción bufalina.
Cockrill, de nacionalidad británica y Doctor en Medicina Veterinaria de la Universidad de Zurich, Suiza, fue un especialista, consultor y conferencista reconocido internacionalmente en producción, protección y salud animal, Presidente Honorario de la Federación Internacional de Criadores de Búfalos (IBF), además experto investigador de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO)
Fue en 1990 cuando, a través de Asobúfalo y la Corporación Venezolana del Suroeste Andino, llega al país con el objetivo de generar un reporte técnico para demostrar a la FAO la existencia de rebaños bubalino, realizando para tal fin un recorrido junto a los maestros Jesús Reggeti y Héctor Scannone, respectivamente.

Según Cockrill, el búfalo, principalmente el de agua (Bubalus bubalis), es el más productivo de los animales domésticos, un mamífero multipropósito o, para ser más específicos, triple propósito, pues de él se obtiene carne, leche y trabajo al ser empleado como elemento de arrastre.
Durante su visita a Venezuela, planteó una serie de recomendaciones para poner en práctica en esta materia, lo que se denominó un norte en materia bufalina, de las cuales se extraen las siguientes:

  • Venezuela debe beneficiarse del estudio del sistema de crianza y mercadeo similar al de la India y, del desarrollo lechero conocido como Operación Inundación.
  • En vista de las condiciones ambientales similares, ciertas condiciones de prueba de enfermedades y la necesidad de compra de búfalos, se aconseja establecer una relación cercana con autoridades de Australia.
  • Promover al búfalo como instrumento de trabajo, esto debido al lugar que tiene en la agricultura; por ejemplo, para transporte y labores agrícolas, así como animal de montura.
  • Se debe hacer todo lo necesario para promocionar al búfalo como productor de leche, en conucos, empresas con granjas  y aquellas de gran escala.
  • La política del criador venezolano debe ser el cruce de búfalos con propósitos comerciales y, de ésta manera, asegurar una buena tasa de crecimiento y madurez temprana, considerando parámetros selectivos de producción, conformación y temperamento.
  • Para la producción y comercialización de carne, se recomienda el entrenamiento y certificación de matarifes y carniceros.
  • Establecer una planta nacional de producción de cueros de búfalo.
  • Establecer un Consejo de Investigación Bufalina, dándole adecuada autoridad y financiamiento para formular y guiar la investigación bufalina en el país con referencia particular a la nutrición, toxicología, fisiología reproductiva, la salud y epidemiología, extensión y entrenamiento.
  • Realizar importaciones de fuentes aceptables en materia genética y especies de países como Australia, Trinidad y Tobago, Italia, Bulgaria y otras partes de América, esto con el fin de ayudar a la rápida expansión de la especie.

Si bien las propuestas de Cockrill cuentan con casi 3 décadas y su implementación, en algunos casos, ser considerada “reciente”, no es menos cierto la importancia en la producción de leche y carne en algunas regiones del país como resultado de compartir esa visión, además de la convicción, empeño e incorporación de nuevos productores en pro del desarrollo de la especie en el mercado nacional.


Fuentes
– Carrero, J.C (2000). Búfalo Asiático. Un recurso inexplorado para producir proteína animal. Editorial Lito Formas. Venezuela.
– Gómez, O. (2016). Búfalos de agua en Venezuela. El nuevo oro negro. Ediciones Grupo TEI. Caracas, Venezuela.
– Cockrill, W. R (1974). The Husbandry and Health of Domestic Buffalo. FAO, Roma.